Una investigación del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), publicada en ‘Nature’, desvela en ratones un mecanismo que se activa apenas minutos después de producirse un daño agudo en el hígado.
El hallazgo abre vías a que futuros tratamientos contra daños hepáticos graves incluyan una dieta enriquecida con el aminoácido glutamato.
“La suplementación con glutamato puede favorecer la regeneración hepática y beneficiar a pacientes en recuperación tras una hepatectomía o en espera de un trasplante”, escriben los autores en ‘Nature’.
Activar la regeneración del hígado es clave para tratar enfermedades con daño hepático grave, hoy cada vez más frecuentes y asociadas a malos hábitos dietéticos y al consumo de alcohol.


